viernes, 7 de febrero de 2014

Formación: MÉRIDA EN LA EDAD MEDIA

La llegada de los musumanes a principios del siglo VIII, al mando de Muza, no supuso, en principio, una ruptura con la tradición de la ciudad ya que sigo siendo capital de la Marca Inferior. Sin embargo las continuas revueltas protagonizadas por sus habitantes haran que se tomen una serie de medidas de represalias que serán determinantes para Mérida. En esos momentos de convulsiones se erige la alcazaba, primera edificación defensivo-militar construida por los árabes en la península para proteger tanto a sus clases dirigentes como a sus adeptos. Los cambios políticos que se suceden durante el dominio musulmán afectan a la ciudad que, paulatinamente, ve retroceder su hegemonía desde el punto de vista civil, al verse privada de los órganos de decisión política y, desde una ooptica religiosa, por el traslado de la comunidad cristiana a Badajoz. A partir de este momento, Mérida pierde las características que la definiían como nucleo urbano pincipal (administración, servicios, industrias artesanales...) para convertirse en una simple polación rural, en la que sus actividades mas destacadas serán la agricultura y la ganadería.


Tras la reconquista cristiana, en 1230, Mérida no pudo recuperar la sede su arzobispado en beneficio de la ciudad de Santiago de Compostela, a donde se trasladó durante la ocupación musulmana y pasa a depender de la jurisdicción de la Orden de Santiago. Bajo sus auspicios Merida continía siendo un pequeño nucleo rural que comenzaría a reconstruir alguno de sus antiguos edificios religiosos como la iglesia de Santa Eulalia o la de Santa María, heredera, según la tradición, de la antigua catedral metropolitana denominada de Santa Jerusalén. La fisonomía de ambas iglesias ponen de manifiesto la escasez de recursos con que debía contar la población. Lo mismo sucede con las nuevas edificaciones que se van incorporando a la ciudad y el resultado de ello va a ser que, desde estas fechas y hasta bien entrado el siglo XIX, cuando se hable o se escriba de Mérida se va a hacer destacando su "glorioso" pasado. Son siglos en los que los acontecimientos históricos de la ciudad se diluyen en los regionales o peninsulares. Debido a su situación estratégica y al paso que suponía el puente sobre el río Guadiana, solo aparece en el panorama nacional con motivo de algunas contiendas o por ser paso obligado de comitivas regias. La vida cotidiana transcurre como la de cuualquier pequeño núcleo rural, dedicado fundamentalmente a la ganadería y bajo el peso de una estructura latifundista que, iniciada con los visigodos, se consolida hasta la actualidad.



En la iglesia de Santa Eulalia, como transportadas del norte en el momento de la conquista cristiana, se levantaron, siguiendo las trazas del románico, portadas que no dejaron de ser un anacronismo a medados del siglo XIII, fecha en que debieron construirse.

 
Mayor desarrollo tendría el estilo gótico, apreciable tanto en la iglesia de Santa Eulalia como en la de Santa María. En ambas, se puede reconocer el reaprovechamiento de materiales de época clásica para sus reconstrucciones. Este hecho es una constante en la Historia del Arte de Mérida hasta fechas muy recientes.
 

DOCUMENTACIÓN:


Articulos de FORO sobre la Edad Media:










 


Imágenes de la charla impartida, hoy viernes 7 de febrero, por el Historiador
Bruno Franco en el Aula de Patrimonio del Consorcio de la Ciudad Monumental

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